El hecho ocurrió alrededor de las 8.25, en la zona de San Juan y Montevideo, del sector norte de la ciudad, cuando los efectivos que patrullaban el área observaron una escena que llamó la atención: un hombre corría mientras era señalado por una mujer que alertaba sobre un intento de robo ocurrido minutos antes en un complejo de departamentos.
A partir de esa advertencia, el personal actuó de inmediato y logró interceptar al sospechoso a pocas cuadras del lugar. Al momento de la reducción, el individuo de 27 años, tenía en su poder un hierro con filo de aproximadamente 30 centímetros, un elemento que refuerza la peligrosidad de la situación y la importancia de una intervención oportuna.
Luego, los uniformados se trasladaron hasta el complejo habitacional ubicado sobre calle Montevideo, donde entrevistaron al damnificado, un joven de 22 años. Según su relato, se encontraba en su departamento cuando escuchó ruidos provenientes del patio compartido. Al salir a verificar, descubrió a un desconocido cortando los cables de su motocicleta, estacionada en el lugar.
Ante la sorpresa, el sospechoso huyó, mientras la víctima salió tras él pidiendo ayuda. Esa reacción inmediata, sumada a la presencia policial preventiva en la zona y a la colaboración de personal de seguridad que circulaba por el sector, fue clave para evitar que el hecho se concretara.
Finalmente, la Justicia dispuso que el hombre continúe detenido y se iniciaron las actuaciones correspondientes por tentativa de robo. El procedimiento volvió a poner en evidencia la importancia del patrullaje preventivo y de la articulación entre la comunidad y las fuerzas de seguridad, un trabajo silencioso pero constante que permite dar respuestas rápidas y concretas ante situaciones que generan preocupación en los barrios.