El hecho ocurrió al mediodía del jueves, cuando una visitante se presentó en la unidad carcelaria de Cipolletti. Como ocurre en cada visita, el personal activó el protocolo de requisa corporal, una instancia clave para preservar la seguridad interna del establecimiento.
Durante ese control, realizado por personal femenino en un box especialmente destinado a tal fin, las agentes detectaron una situación irregular. Al solicitarle a la mujer que entregara sus prendas íntimas. Ante la insistencia del personal y sin que mediara fuerza alguna, la visitante extrajo voluntariamente de su vagina un profiláctico transparente, donde había varios envoltorios de nylon negro. El hallazgo dejó en evidencia una maniobra planificada para intentar vulnerar los controles penitenciarios. Inmediatamente, las agentes dieron aviso a sus superiores y se activaron los pasos administrativos y judiciales correspondientes.
Con testigos presentes para garantizar la transparencia del procedimiento, se notificó a la Justicia Federal y se convocó a personal especializado en toxicomanía. Las pruebas orientativas confirmaron que parte del material era marihuana, con un peso cercano a los nueve gramos, mientras que otra sustancia blanca, de casi cinco gramos, no arrojó resultado positivo en el test inicial y quedó sujeta a análisis de laboratorio.
El procedimiento finalizó con el secuestro de la droga y la intervención de las autoridades judiciales competentes. Desde el Ministerio de Seguridad de Río Negro destacaron el accionar del personal penitenciario, que actuó con profesionalismo, respeto por los protocolos y firmeza, logrando impedir el ingreso de estupefacientes a la unidad.