La gestión se apoyó en herramientas concretas. A través del Programa Ganadero Bovino, durante el año se aprobaron 93 créditos por un total de $1.237 millones, destinados a inversiones prediales, incorporación de reproductores, mejoras en infraestructura y fortalecimiento de la industria frigorífica.
Un aspecto central de este esquema fue su sostenibilidad: el 85% de los fondos otorgados provino del recupero de créditos de años anteriores, lo que permitió que los propios productores, al cumplir con sus compromisos, alimentaran un fondo que vuelve a invertirse en la actividad. Este mecanismo convirtió al financiamiento ganadero en una herramienta que no se agota, sino que se renueva y crece con cada ciclo productivo.
En este sentido, el Ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, destacó que “cuando el financiamiento vuelve al sistema y se reinvierte en los productores, se genera un círculo virtuoso que fortalece a toda la cadena ganadera”.
Este acompañamiento tuvo impacto territorial, especialmente en la Región Sur y en los departamentos del este, donde la ganadería bovina se consolidó como alternativa productiva, con establecimientos que incorporaron genética, mejoraron sus campos y avanzaron en esquemas de manejo más eficientes.
En paralelo, la Provincia reforzó el control sanitario y comercial de la cadena cárnica, con 805 inspecciones realizadas en comercios y puntos de venta durante el año. Como resultado, se detectaron 223 infracciones y se decomisaron más de 36.000 kilos de productos cárnicos que no cumplían con las condiciones sanitarias, protegiendo tanto a los consumidores como a los productores y frigoríficos que trabajan dentro de la normativa.
Estas acciones se complementaron con un fuerte trabajo de capacitación. A lo largo de 2025 se realizaron 14 jornadas formativas dirigidas a 540 agentes policiales, además de capacitaciones en manipulación segura de alimentos para comerciantes y personal municipal, fortaleciendo la capacidad de control en todo el territorio provincial.
Otro avance relevante fue la aplicación efectiva de la Ley de Identificación Pecuaria, que permitió regularizar marcas y señales y mejorar la trazabilidad del rodeo, de esta manera, 762 productores formalizaron su situación, un paso clave para acceder a programas, financiamiento y mercados.
El balance 2025 muestra una gestión ganadera bovina basada en instrumentos concretos: créditos que se recuperaron y se reinviertieron, controles efectivos, capacitación y ordenamiento administrativo. Estas acciones permitieron consolidar la actividad y sentar bases más firmes para su expansión.
De cara a 2026, el desafío es profundizar este camino, ampliando el alcance del financiamiento, fortaleciendo la sanidad y acompañando el crecimiento del rodeo bovino con infraestructura y planificación territorial, para sostener el desarrollo de la ganadería en toda la provincia.