La denuncia se había radicado semanas atrás, cuando un joven de Cipolletti sufrió el robo de su bicicleta rodado 29. Días después, al recorrer publicaciones en redes sociales, detectó que estaba siendo ofrecido a la venta. Con rapidez, decidió informar a la Policía. De manera conjunta pactaron un encuentro en la estación de servicio de Ruta Nacional 22 y Toschi, un punto de referencia muy transitado en el ingreso a la ciudad.
En paralelo, personal de la Comisaría 4º organizó un operativo discreto. Los efectivos se ubicaron a pocas cuadras del lugar de encuentro, atentos a la llegada del vendedor. La estrategia fue clara: intervenir antes de que el sospechoso pudiera acercarse al damnificado. Así, cuando el hombre apareció con una bicicleta de similares características, fue interceptado de inmediato. Al ser identificado, no pudo presentar documentación que acreditara la propiedad del rodado, lo que derivó en el secuestro preventivo de la bicicleta.
De esta manera, la Policía no solo recuperó el bien robado, sino que también garantizó la seguridad del vecino que colaboró en la investigación. La intervención evitó cualquier riesgo de enfrentamiento y demostró la importancia de la coordinación entre ciudadanos y fuerzas de seguridad.
La bicicleta robada fue trasladada a la unidad policial y quedó a disposición de la Justicia, que continuará con las actuaciones correspondientes.